¡Bienvenidos!: Conoce a Juan Pablo y Sergio, fundadores de El Mundo al Revés que se unen a Talana

¡Bienvenidos!: Conoce a Juan Pablo y Sergio, fundadores de El Mundo al Revés que se unen a Talana

Con más de 5 años desarrollando apps de comunicaciones Juan Pablo Arias Malagueño, más conocido como JP, es quien mejor puede hablar sobre la importancia de ellas a la hora de mejorar las comunicaciones internas. Como parte de Talana está a cargo del desarrollo de nuestra app junto a Sergio Catalán o Checho. Fanáticos de las apps, el diseño y la buena onda, en esta entrevista nos cuentan cómo las apps vienen a revolucionar todo, especialmente la forma de trabajar.

¿Pueden presentarse en una sola palabra? ¿Algo que los defina?

JP: Por lo menos en mi caso es persistencia. Es una palabra que me define. Ser persistente en todo.

S: Yo creo que busquilla... algo así podría ser.

¿Cómo se unen estas dos caras de una sola moneda para que nazca El Mundo Al Revés?

S: Tenía un compañero de la universidad que conocía al Jota y teníamos la idea de armar algo. Nos gustaba cómo el Jota miraba su trabajo, él no era el desarrollador típico, siempre buscaba darle otra vuelta a nuevas tecnologías y a cosas nuevas que pudiesen aparecer. Eso fue un punto que nos hizo pensar que él era la persona indicada.

JP: Cuando uno está en el área de desarrollo es terrible, uno es casi carne de cañón de los proyectos. Especialmente porque el proceso creativo tiene una duración mucho más larga, un tiempo mucho más amable y luego cuando llega al área de desarrollo se espera que se salga en una cantidad de semanas, pero el desarrollo es más difícil. O quizás no más difícil, pero sí tiene muchos procesos en simultáneos y cosas que te pueden salir mal.

S: El desarrollador es muy bueno para dar un tiempo de demora que no es el que se va a necesitar realmente, el tiempo se transforma.

JP: Es un arte, casi como la astrología (risas). Si me preguntan cuánto me demoro puedo decir cuatro semanas pero en verdad me demoro cinco semanas o quizás dos. Uno no tiene esos hilos donde sabes exactamente cuánto tiempo va a ser. Quizás digo 4 semanas pero son 4 semanas trabajando al 100% cuando en verdad tengo una capacidad del 20% o del 80% o del 1% y en verdad es imposible avanzar. Eso igual es frustrante porque uno quiere hacer el mejor proyecto pero nunca llegas a hacer lo que imaginabas porque tienes deadlines que cumplir.

S: Esa fue la razón por la que quisimos independizarnos. Hacer otras cosas, las apps estaban recién saliendo, nadie se atrevía a hacerlas. Eso fue lo que nos unió: hacer proyectos más ambiciosos. El 2013 nos decidimos a hacer nuestra empresa.

¿Cómo era el mercado de las apps en el momento en el que comenzaron a dar este servicio?

JP: Personalmente, yo estaba “chato” de hacer páginas webs, no quería hacer más. Llevaba demasiado tiempo haciéndolas, de todo tipo, tanto de marketing como otras. Para mí era demasiado esfuerzo para algo que yo veía que ya no era tan relevante. Sentía que todo se venía en apps, obviamente era 2013, aún no teníamos todo el auge que tenemos ahora. Ahora siento que estoy en un sueño (risas) y antes no era así.

Antes si el banco tenía una app era para llamar por teléfono y hablar con un ejecutivo, no era nada de servicios. Al principio fue duro y tuvimos que hacer proyectos webs, porque eso era lo que nos permitía mantener la empresa, pero siempre con la idea de que alguien quisiera hacer una app. Por eso Marca Chile fue importante, fue la primera agencia, LFI, que confió en nosotros.

S: De ahí pasamos a una dedicación absoluta a hacer aplicaciones. JP: No podíamos ser tan rígidos y decir “sólo haremos aplicaciones” porque el mercado no estaba para eso en ese momento.

¿De dónde y cómo nació Budii?

JP: Budii es el resultado de todas las experiencias que hemos tenido tanto personales como laborales dentro de El Mundo Al Revés. nació primero como una propuesta de RRSS para control de armas de una institución del estado. Querían una app donde se pudieran comunicar entre ellos. Nosotros creamos esta propuesta que era básicamente como un Twitter mezclado con LinkedIn.

S: Y añadir algunos módulos extras que los ayudaran en el día a día.

JP: Esa propuesta fue del 2014 o 2015. Después tuvimos un proyecto con la Alta Dirección Pública, que querían algo similar. Lo bueno es que al llegar a esta propuesta ya habíamos hecho otras RRSS, habíamos creado una RRSS para una marca del rubro alimentario tipo Instagram donde la gente compartía retos motivacionales saludables. Tuvo buena recepción pero no funcionó porque la gente no quiere bajar una RRSS de una empresa de la que no son parte.

Ahí nosotros empezamos a tantear el terreno de las RRSS y a entender un poco cómo funcionan en términos más cognitivos y psicológicos. No se trata de copiar Facebook y ponerle un logo y listo.

Posterior a eso participamos en otro proyecto de RRSS aún más loco, que se trataba de mariposas. Una RRSS donde la gente sube sus propios avistamientos de mariposas, muy de nicho. Pensamos que la app iba a fracasar pero le fue muy bien y existe hasta el día de hoy.

S: Estaba dentro de todo un proyecto, donde también desarrollamos la web y desde ahí nació la necesidad de también realizar la app.

JP: Vimos cómo la comunidad se mantenía y mantiene activa, a pesar de no tener millones de personas. Entonces ahí dije, esta es la clave: cuando hay algo que transversalmente une a las personas y da lo mismo la plataforma que sea, pero en verdad es el tema, lo que nos une. Las mariposas por ejemplo.

S: Podrían haber hecho un Instagram donde mandaran las fotos de mariposas…

JP: Claro y llevábamos estas dos experiencias sociales y estábamos sacando nuestras propias conclusiones de cómo hacer una RRSS. Vino entonces este proyecto donde había que licitar y nos metimos de lleno en eso, estuvimos 3 o 4 meses y finalmente llegamos a la presentación con el director del servicio que dijo que esta aplicación la tenía que tener todo funcionario público. Ese proyecto ya está en marcha hoy en día y se amplificó a otras áreas.

Son redes pequeñas, de 300 o 600 personas, que los une algo en común que hace que la gente esté ahí. Uno también puede “sacarle la foto a la persona” porque por ejemplo un alto directivo no es alguien que comente, pero sí están. Ahí empezamos a añadir módulos para testear como las encuestas o los cursos, sacando feedback de ellos.

Mi mamá toda su vida estuvo ligada al área de comunicaciones internas de las empresas, dado que es periodista (y previamente también profesora de lenguaje) y veía su dolor como jefa de comunicaciones internas al tener que manejar intranets horribles. Le tocaba cargar planillas de beneficios u otras cosas y le tomaba mucho tiempo, se quedaba hasta tarde en la oficina. Lo peor de todo es que yo sabía que ese contenido no lo iba a ver nadie. Iba a ser un post en la intranet que nadie visitaba, por lo que era un trabajo totalmente desperdiciado.

S: Nuestro primer cliente Budii fue la Mutual, ellos no buscaban una RRSS pero sí alguna forma de comunicarse dentro de la empresa. Y nosotros teníamos la solución.

JP: Allí nació Budii realmente, como una intranet y como algo distinto.

S: Como algo más corporativo.

JP: Si bien hay otras apps similares como Slack, esas aplicaciones están pensadas para personas que ya saben usarlas o para otros nichos, como startups. En cambio las empresas grandes tienen otras necesidades y allí encuentras gente que aunque no se maneje en digital sí entiende cómo usar una RRSS. Hasta los abuelos saben usar los grupos de WhatsApp. Entonces vimos una forma de llevarlo a las empresas para que el trabajo de las comunicaciones internas no se pierda, entregándoles KPIs y manejo de audiencia (cautivando al colaborador, no imponiendo). Para nosotros el desafío es hacer el gancho con la gente.

(…) Es importante que la empresa sienta que es su red social, con sus reglas, pero a la vez el colaborador no puede sentir que está siendo vigilado. Ese es el desafío, que las empresas escuchen a sus trabajadores. Muchas veces dicen “Sí, escuchamos a los trabajadores” pero ¿Cómo lo hacen realmente? Por ejemplo con encuestas de Google Forms anónimas donde las respuestas ya tienen sesgos claros. No se ven los problemas reales de los trabajadores.

No se tiene el sentir real, y la idea de esta app es justamente eso, que el feedback esté controlado. Que hablen dentro de la empresa, que no lo hagan por fuera en otras RRSS. Hoy en día es un tema súper delicado, con las “funas” por ejemplo, es algo peligroso. Si tu empresa tiene problemas y tú no sabes cuáles son, lo mejor es capitalizados, tenerlos en un lugar donde los puedes controlar y resolver. En vez de hacer que está todo súper bien y que los problemas estén por fuera, en WhatsApp o en las conversaciones de pasillo.

Ese cambio cultural aún falta, pero vamos encaminados hacia allá.

Talana y El Mundo Al Revés

JP: Conocemos a Talana desde que partieron, porque José era mi jefe y vivimos cerca también. Cada cierto tiempo nos encontrábamos en la calle, una o dos veces al año, y nos quedábamos conversando sobre lo que estábamos haciendo. José conoció todo el proceso de El Mundo Al Revés y de la misma forma yo conocí desde sus inicios el proceso de Talana. Vi como Talana empezó a crecer y cuando lanzamos Budii pedimos ayuda a José y Pablo porque queríamos su opinión respecto del producto y cómo venderlo.

S: Nosotros venimos del mundo de producción, hacemos excelentes productos pero nos faltaba la visión comercial, no teníamos ni la formación ni las herramientas, solo las ganas.

JP: Pablo ahí nos hizo entender que Budii era un excelente producto, pero no era un producto comercial. Lo vimos en la práctica, de todas formas.

S: Sí, llevábamos un tiempo con el producto sin lograr expandir los clientes que es lo que uno espera, que crezca. A todos les gustaba, pero al momento de concretar nadie lo compraba.

JP: El problema ahí es organizacional: las áreas de comunicaciones no tienen grandes presupuestos. A la primera crisis económica, es lo primero en salir porque no aporta en la producción, se puede ver como “gasto” desde los números. De esa forma Budii no venía a solucionar nada operacional. En cambio Talana hizo lo contrario: apuntaron a herramientas netamente de operaciones y ahí está la clave de un buen negocio. Básicamente decir yo te voy a solucionar un dolor que es un dolor financiero. Vamos a mejorar los tiempos, por ejemplo. En cambio nosotros apuntábamos a un dolor emocional, social y cultural súper intangible.

Ellos tienen un pilar muy sólido en las empresas, el ayudar al tema de las remuneraciones que en general es un problema para las empresas grandes. En cambio nosotros estábamos en un dolor más intangible.

S: Difícil de cuantificar también.

JP: Con las nuevas generaciones, Gen Z, por ejemplo, las empresas van a tener que ofrecer algo más a estos trabajadores. Algo que sea más allá del sueldo, tienen que ofrecer una cultura distinta. Hay empresas que lo hacen muy bien y otras que no, y que independiente de lo que ofrezcan, no logran retener a sus talentos.

S: Tiene que ver con la identidad de lo que quieres y con la posibilidad de sentirte identificado con tu empresa.

JP: El paradigma y la escala de valores de la gente cambió completamente. Uno ya no protege el trabajo por sobre todas las cosas. También tenemos una falta de empatía, que posiblemente cambie con todo lo que está pasando, y eso genera una fuga de talentos o una sobrecarga de trabajo a quienes lo hacen mejor, donde se castiga al que es bueno.

Budii para nosotros era la solución intangible a eso. Talana tenía todo lo que nosotros no y tiene el impulso para llevar Budii a todas las empresas, convertir esta app en el estándar de la comunicación interna. Que incluye todo: las comunicaciones, la capacitación continua, todo lo que sea de habilidades blandas, pero también tiene todo lo operacional: vacaciones, permisos, liquidaciones.

Llevar la tecnología al siguiente paso lógico, que es hacer una aplicación de servicios. Las apps ya dejaron de ser sólo algo de marketing y de juegos.

¿Qué se viene ahora?

JP: Vamos a impulsar todas las mejoras que siempre quisimos hacerle a la app...

S: Siempre tuvimos un roadmap pero no lo podíamos llevar a cabo porque teníamos que hacer todo al mismo tiempo.

JP: Ahora por fin podemos enfocarnos en el producto.

S: Y realizar un roadmap que se lleva a cabo en el tiempo que queremos. Ahora es más foco producto y desarrollo.

JP: El que gana siempre es el que tiene lo mejor y primero entonces siempre hay que buscar el factor diferenciador con respecto a la competencia. Aquí se está armando todo un ecosistema para la empresa desde la parte de remuneraciones y RRHH…

S: Desde allí se expande.

JP: Encaja perfecto y se puede crecer más.

¿Quieres ver el post donde lanzamos un extracto de esta entrevista en LinkedIn? Miralo acá.

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