Liderazgo ágil en tiempos de cambio

Liderazgo ágil en tiempos de cambio

Vivimos en una época en que el mundo cambia cada vez más deprisa con una innovación tecnológica continua que mejora y automatiza procesos a una velocidad vertiginosa. Una parte de lo que hoy se denomina como transformación digital. Si a esto le sumamos la complejidad de gestionar equipos formados por distintas generaciones, a las empresas les resulta especialmente complicado elegir líderes que sean capaces de ejecutar sus tareas con éxito en un contexto tan cambiante.

Por tanto, es necesario contar con líderes ágiles y flexibles para que los proyecos sean exitosos. Los líderes tienen la obligación de ser una referencia.

Pero, ¿qué es el liderazgo agile?

Es un concepto asociado a la capacidad de reaccionar eficientemente ante los cambios. Es un tipo de liderazgo basado en la transparencia, en mantener al equipo constantemente informado y preparado para cualquier cambio que pueda llegar.  De hecho, este es el punto débil que afecta a muchos líderes en tiempos de cambio. Desarrollan sus habilidades para resolver problemas y aprender a tomar decisiones rápidas, pero no las externalizan y comparten con sus empleados. Esto provoca un ritmo lento en la empresa y transmite una imagen no innovadora.

El liderazgo agile debe mantener a los empleados preparados para las dificultades de un entorno cambiante y desarrollar las habilidades para cumplir con los objetivos. Este tipo de líder tiene un comportamiento estratégio e innovador comunicándose constantemente con su equipo y sobre todo, mucha empatía. 

¿Cómo desarrollar exitosamente éstas habilidades de líder agile?

Ser resistente
Adaptarse positivamente a las situaciones adversas y al cambio evitará la frustración y transmitirá al equipo la energía necesaria para mantenerse actualizado con el cambio.

Aprender de los errores
No tener miedo a tomar decisiones equivocadas y asumir riesgos (con argumentos) es la mejor manera de ver los resultados de las acciones. Un buen líder ágil debe reducir el miedo y el estrés de su equipo, al convertir los errores en oportunidades para mejorar en el futuro.

Tomar decisiones
Es importante saber cómo adaptarse al cambio y cuándo es el momento de implementar nuevas iniciativas. Seguir las pautas y establecer un cronograma es una buena idea para cumplir con los objetivos de la empresa a tiempo.

Confiar en los empleados
La confianza es el pilar de cualquier relación, incluidas las relaciones con los compañeros de trabajo. Un líder ágil tiene que confiar en su equipo para crear un ambiente cómodo y darles la oportunidad de desarrollar estrategias. Así todo el mundo puede tener éxito.

Preparar el equipo
Es esencial capacitar al equipo para que también pueda tomar decisiones de manera rápida y efectiva sin ayuda. El resultado es tener trabajadores con habilidades de respuesta ágil para cualquier situación. 

A pesar de que agile puede parecer un concepto fácil de incorporar a una empresa, se necesita tiempo para adaptarse hasta que el líder sea capaz de gestionar la nueva forma de trabajar. 

 

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